DESPUÉS DE LA PRIMAVERA

Nani tiene 25 años. Recién egresado, ha comenzado a trabajar como docente universitario. Vive en casa de sus padres, arquitectos e intelectuales porteños, con quienes siente una fuerte afinidad ideológica. La persistencia de rasgos infantiles y dependientes, sumado a una obsesión por la salud de su padre, hacen que Nani priorice el espacio familiar. Su noviazgo con Valeria, vital y extrovertida, contrasta con el resto de sus relaciones: es el único lazo que lo empuja hacia una mayor cercanía con el mundo exterior, la naturaleza y sus pares. La visita y estadía de Eduardo, su tío, ex-detenido desaparecido que vive en México desde el exilio, pone en crisis ese débil equilibrio. La admiración por el estilo pasional y descontracturado de Eduardo acentuará, paradójicamente, su tendencia al racionalismo y el encierro en el ámbito familiar, poniendo en riesgo su relación con Valeria.


Estado
En desarrollo

Guión
Agustín Molina y Vedia
Natalio Pagés